Con las vacaciones de Navidad se acumulan los compromisos y las celebraciones alrededor de una mesa y los deportistas profesionales no son, ni mucho menos, ajenos a esta realidad. De hecho, en muchos casos son fechas especialmente señaladas y deseadas ya que viven fuera de ... casa y los festejos son obligados.
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Pero, ¿realmente pueden excederse los deportistas en comidas y cenas interminables?. Los nutricionistas del Intercity, HLA Alicante y EÓN Horneo Alicante coinciden principalmente en lo siguiente: caprichos, sí; atracones, no.
« Por tres o cuatro comidas o cenas especiales y puntuales no pasa absolutamente nada, siempre y cuando el resto de días de vacaciones mantengan una buena dieta, la habitual durante la temporada», explica Alberto González, nutricionista y jugador profesional de balonmano.
«Al final el objetivo es llegar en enero en óptimas condiciones para rendir y para eso también hay que cuidarse en vacaciones. De todas maneras, depende mucho de los casos individuales, porque, por ejemplo, un jugador recién salido de una lesión no tiene el cuerpo como los compañeros que acaban de competir», explica González.
Por su parte, Marcos Bernabéu, que supervisa la nutrición del Intercity y del HLA Alicante, recuerda que los jugadores profesionales ya llevan una rutina de trabajo diseñada por los preparadores físicos para trabajar en vacaciones. «No pasa nada por juntarte con familiares y amigos y hacer tres comidas puntuales en las que no mides los carbohidratos y las grasas», explica.
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«Nosotros tenemos unos parámetros de cada jugador y a la vuelta de las vacaciones deben estar dentro de esos parámetros, por eso deben cuidar lo que comen cada día que no haya celebración a fin de no acumular grasa. Se trata básicamente de seguir la dieta del resto de la temporada porque ellos van a seguir trabajando todos los días, no para la máquina de golpe. Trabajan con menos carga y de manera diferente, pero lo siguen haciendo», señala Bernabéu.
«Ellos (los futbolistas) tienen una pauta de lo que deben comer cuando no haya celebraciones puntuales y luego por tres comidas con caprichos no pasa nada, no afectan directamente al estado físico, siempre y cuando sean con moderación», concluye.
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